5 consejos para cuidar tu bolsa de hidratación

Con el aumento de las temperaturas que ya empezamos a experimentar, solemos acabar bebiendo más agua que en épocas más frías para compensar la sudoración provocada por el calor y el esfuerzo físico.

Si acostumbras a ir por lugares donde cada 10 km hay una fuente y tienes la certeza de que siempre tienen agua, seguramente con salir con un par de bidones sea suficiente, pero en según qué lugares y rutas, el uso de una mochila con su respectiva bolsa de hidratación es la mejor opción con diferencia.

Repasemos 5 consejos con los que hacer que tu bolsa de hidratación disfrute de una larga vida:

  1. No dejes para mañana lo que puedas limpiar hoy: Muchas veces llegamos de ruta cansados o con el tiempo justo para ponernos con otros temas y la bolsa de agua queda dentro de la mochila días o incluso semanas. Toma por costumbre nada más llegar, sacarla, vaciarla y enjuagarla un par de veces; dejándola secar boca abajo. Es el primer paso para evitar futuros problemas.

  2. En el congelador, mejor que en ningún sitio: Tal como lo lees, el congelador es el mejor sitio donde guardar tu bolsa de hidratación hasta la siguiente ruta. Una vez seca, métela dentro junto con el tubo y boquilla, es la mejor forma de evitar la aparición de "amiguitos" indeseados.

  3. Humedece con agua las juntas y conectores de goma: Cualquier cierre de depósito o conexión entre tubo y depósito que tenga de por medio una junta o retén de goma, debes mojarlo previamente. Con ello evitarás que las gomas puedan retorcerse, moverse de sitio o acabar rompiéndose, con la consiguiente pérdida de estanqueidad del sistema.

  4. ¿Cualquier tipo de bebida?: Hay fabricantes que especifican el no llenar los depósitos de hidratación con bebidas que contengan azúcar ya que estas al secarse dejan residuos que pueden llegar a deteriorar el interior de la bolsa. Todos hemos metido alguna vez (o regularmente) bebidas con algo más que agua, si cumplimos el consejo nº1 nada más llegar a casa no deberían haber mayores problemas a pesar de que debemos ser conscientes que según qué aditivos o sustancias pueden estropear prematuramente los recubrimientos plásticos del interior del depósito.

  5. ¿Agua con sabor desagradable?: En una bolsa de hidratación de calidad no debería sucederte pero si aún así notas que el agua de tu depósito no es todo lo insípida que debería, puedes echarle un poco de zumo de limón. Con ello mejorarás el sabor del agua y favorecerás posteriormente su limpieza gracias al ácido cítrico. Y recuerda, con el agua ligeramente fría, nuestro cuerpo se hidrata de forma más eficiente.

1 comentarios :

agua eden dijo...

Unos consejos interesantes y útiles para el correcto mantenimiento de la bolsa de hidratación. Saludos.

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